LOS MAYORES Y EL FRIO

Imagen

El invierno es una época en la que todos nos resguardamos un poco más de lo normal. El frío, la lluvia, la nieve, la reducción de horas de luz… Tendemos a pasar más tiempo en casa que en otras épocas y es posible que nuestro estado de ánimo merme. Pasamos de hacer muchas actividades fuera de casa a no salir de ella. El invierno puede ser una época especialmente crítica para las personas mayores. Por un lado por la vulnerabilidad que tienen ante ciertas enfermedades. Para ellos una gripe o resfriado supone mucho mayor problema del que nos supone a nosotros. Y como consecuencia de ello el aislamiento que podrían sufrir para evitarlo. Se pensarán dos veces el salir de casa a realizar cualquier tarea o actividad si ese día es especialmente frío o si se encuentran un poco bajos de defensas.

Siendo así, y sabiendo que el pasar mayor número de horas dentro de casa es algo casi obligado podemos programar actividades y visitas para que, a pesar de ser una época gris, se encuentren entretenidos, acompañados y más animados.

La televisión es un gran entretenimiento para la población mayor. Se pasan horas viéndola y es posible que ya tengan localizada su programación preferida. No obstante, se les puede recomendar otras actividades para que sus días invernales no se reduzcan a esta actividad. Además de su propia programación pueden llevarles películas de época, programas antiguos que les gustaban o vídeos de cantantes. De esta manera además de tenerles entretenidos estaremos estimulando su memoria remota.

Manualidades que desarrollen su creatividad. Pintura con diferentes materiales, costura, arcilla…

La compañía es de los mejores entretenimientos que podemos tener las personas. Mantener una conversación agradable además de subir el estado de ánimo estimula las capacidades cognitivas. Se puede animar a que haga llamadas telefónicas a familiares, amigos o vecinos con los que tenga una buena relación, acompañarles a hacer visitas a las casas o residencias en las que viven éstas mismas personas o simplemente quedaros un ratito con ellos para conversar sobre cualquier tema.

El día tiene muchas horas, pero con organización se puede conseguir que nuestros mayores no caigan en el aislamiento y pasividad en estos meses de menos actividad.

Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.
Arthur Schopenhauer (1788-1860) Filósofo alemán.
Imagen
Anuncios

ABRAZOS CON CORAZÓN

Imagen

Que necesitamos recibir abrazos y caricias para sobrevivir es más que evidente durante los primeros años de vida. Estudios en bebés sugieren que en ausencia de contacto físico millones de neuronas mueren en sus cerebros. Sin gestos de afecto en la infancia tampoco se produce suficiente hormona del crecimiento, tal y como han demostrado científicos de la Universidad de Duke (EE UU), dando lugar a lo que se conoce como“enanismo psicosocial”. Además, investigaciones recientes revelan que el cerebro de un bebé que no recibe caricias es aproximadamente un 20% más pequeño.

La importancia del contacto físico no disminuye cuando crecemos, sino todo lo contrario. Estudios realizados en la Universidad de Carolina del Norte revelan que cuando otras personas nos tocan o nos abrazan a cualquier edad aumentan los niveles sanguíneos de oxitocina, apodada la “hormona del amor”, y disminuyen la presión arterial y el ritmo cardíaco. “Pasear de la mano de nuestra pareja durante diez minutos o, simplemente, un breve abrazo pueden tener un efecto protector sobre el corazón al comenzar una dura jornada laboral”, explicaba Karen Grewen, coautora del estudio.

Además dicen que diariamente necesitaríamos recibir al menos once abrazos para tener satisfechas nuestras necesidades afectivas. A partir de mañana procuraremos llenar nuestro deposito de abrazos cada día…

¿Podéis imaginar la cantidad de oxitocina liberada en el organismo de nuestra bella Carmen?

678 32 62 34  // 677 39 51 22

gerocultorasinfronteras@gmail.com

JUBILARSE O INTERNARSE ¿PARA QUÉ?

Imagen

A veces me he preguntado a santo de qué esa idea de que el ser humano tenga que jubilarse o   internarse al llegar un poco más allá de eso que hemos llamado tercera edad.

En cualquier caso es una forma de asignar una etiqueta de “a punto de caducar” justo cuando la persona puede dar su mejor fruto. En este maravilloso momento la mayor parte de las limitaciones mentales y personales han desaparecido con la consecuente facilidad para dar mucho y de calidad…

Sin embargo nuestra sociedad decide, poner a esas personas en la “cuneta”, apartándolas de la actividad que tanto bien les haría.

Una de esas “jubiladas sin jubilar” es Marina Delgado. Ella ha conseguido seguir con su gran amor que es la pintura y piensa seguir haciéndolo hasta el último día en este planeta. Marina es una de nuestras usuarias más jóvenes y con su dinamismo característico consigue contagiarnos e incluso darnos ideas para que nuestra ayuda a los mayores llegué mucho más allá.

Nos ha propuesto crear una red de contactos en la que las personas mayores puedan conocerse y quizá recuperar la ilusión del amor… ¡Estamos realmente emocionadas con la idea!

¡Gracias Marina!

 

En la juventud, la belleza es un accidente. En la vejez, una obra de arte.
Lin Yutang

 

678 32 62 34  // 677 39 51 22

gerocultorasinfronteras@gmail.com

FINES DE SEMANA QUE VALEN SU PESO EN ORO

Imagen

Esta semana os presentamos a Antolina Gutierrez Barrena.

Antolina  tiene  92 años y es una de los muchos mayores que ya han decidido solicitar sus servicios a Gerocultoras sin Fronteras.

Antolina tiene muy claro que desea seguir viviendo con su familia y que bajo ningún concepto desea institucionalizarse. Sin embargo, los fines de semana sus hijos y nietos suelen marcharse a esquiar, deporte al que son muy aficionados. Debido a esta situación Antolina tenía que pasar la mayoría de los fines de semana prácticamente sola.

Ahora gracias a nuestra compañía Antolina pasa los fines de semana tan divertida o más que sus hijos esquiando. Gracias a nuestra ayuda consigue hacer ejercicios adaptados a su condición física además de seguir nuestra específica terapia lúdico cultural.

La imagen os muestra lo aburridísimas que estamos…

La buenísima calidad de la foto se debe a las dotes fotográficas de Amaia una amiga de Antolina que tiene 89 años y también pasa los fines de semana acompañada por Gerocultoras  sin Fronteras.

Agradecemos a ambas los estupendos momentos que nos regalan cada fin de semana

gerocultorasinfronteras@gmail.com

678 32 62 34  // 677 39 51 22